Salvar el sacerdocio - Entrevista con el P. Benoît de Jorna, Superior de Francia

Enero 22, 2019
Origen: fsspx.news

Entrevista con el Padre Benoît de Jorna, Superior del Distrito de Francia de la FSSPX. Este artículo fue publicado por Anne Le Pape en el periódico Présent, el 19 de enero de 2019, y por FSSPX.Actualidad con su autorización.

El 24 de enero de 2009, Benedicto XVI levantó la excomunión de los cuatro obispos consagrados por Monseñor Lefebvre. En el décimo aniversario de este evento, el Padre Benoît de Jorna, Superior del Distrito de Francia de la FSSPX, coloca estos eventos en su contexto real:

Présent: El 1 de julio de 1988, Roma declaró la excomunión de Monseñor Lefebvre y de los cuatro obispos consagrados por él, sin autorización, en junio del mismo año. ¿Puede ayudarnos a recordar el contexto?

En 1984, Monseñor Lefebvre escribió su Carta Abierta a los Católicos Perplejos, que finaliza diciendo: "Espero que algún obispo se levante para proseguir el trabajo que he emprendido y salve el sacerdocio para el Sacrificio de la Misa". En 1986, se llevó a cabo la primera reunión ecuménica de Asís, y Monseñor Lefebvre, escandalizado en el sentido más estricto de la palabra, dijo: “Dado que ningún obispo fue capaz de levantar la voz contra este escándalo, me encuentro solo. Por lo tanto, tendré que procurarme yo mismo los medios para continuar el trabajo que la Providencia me ha encomendado”. Luego de esto, comenzó a considerar la consagración de los obispos.

Pero Monseñor Lefebvre tuvo dudas al respecto hasta el último minuto, ¿no es cierto?

Monseñor continuó esperando hasta el último minuto que Roma diera su autorización para estas consagraciones. Hubo una visita canónica a Econe por parte del cardenal Gagnon y el obispo Perl (que murió el 21 de julio del año pasado).

Monseñor Lefebvre siempre intentó obtener el permiso de Roma. Pero se encontró ante una negativa sin motivos serios. Una interminable dilación que daba la impresión de que estaban esperando a que Monseñor desapareciera.

Las excomuniones se levantaron el 24 de enero de 2009. ¿Qué motivo justificó esta decisión del Papa Benedicto XVI?

Simplemente que estas excomuniones no tenían valor. Levantó algo que estaba injustificado. Cuando alguien es excomulgado, tiene que mostrar remordimiento para que la condena pueda levantarse. Este no fue el caso, lo que demuestra la insensatez de esta condena.

¿Las decisiones tomadas por el Papa Francisco con respecto a la Fraternidad (conceder la potestad de confesar y celebrar matrimonios) no son una continuación en la misma línea, removens prohibens (suprimir obstáculos)?

No es fácil saber qué quiere el papa Francisco. Pero, sin duda, Roma ve todo esto como una forma de mostrar su buena voluntad hacia nosotros.

Se dice que Monseñor Huonder, obispo de Coira, Suiza, amigo de la Fraternidad San Pío X pero también del Papa Francisco, se retirará a una escuela dirigida por la Fraternidad en Suiza, con la aprobación del Papa. ¿Esto quiere decir que está permitido pasar públicamente  los años de retiro en la Fraternidad, como si se tratara de cualquier otra congregación?

Efectivamente, Monseñor Huonder ha expresado esta intención. Pero todavía continúa a cargo de su diócesis. Habrá que ver si esto realmente sucede, y sólo Dios sabe la respuesta.

Usted fue nominado como Superior del Distrito de Francia al comienzo de este año escolar, después de haber ocupado anteriormente este cargo, dejándolo para pasar 22 años en Econe. ¿Qué cambios ha notado en el Distrito?

He notado una decadencia desenfrenada en el comportamiento sociológico, político, etc., del país, y lo veo con mayor claridad puesto que he estado fuera todos estos años. Las personas ya no se comunican con nadie más que con ellas mismas, y estamos viviendo, en cierto modo, en un mundo autista.

Pero algo que también veo es el brillo de la juventud en el Distrito. La distancia entre el mundo en el que vivimos, pero al que no pertenecemos. El número de fieles también está aumentando.

¿Hay más fieles que hace 22 años?

Más fieles y más niños en nuestras escuelas. Se trata de un gran aumento, lo cual fue una grata sorpresa. Actualmente, tenemos180 sacerdotes, ¡la cifra más alta hasta ahora! (Éramos 100 hace 25 años).

¿La Fraternidad tiene muchos sacerdotes misioneros fuera de Francia?

¡Demasiados! Por lo menos 60. Preferiría que estuvieran en Francia. Tenemos una falta cruel de sacerdotes en nuestras escuelas. Esta necesidad es aún mayor que la necesidad del ministerio.

Como rector del seminario en Econe, usted formó a la mayoría de los sacerdotes que se encuentran hoy en Francia. ¿Eso hace las cosas más fáciles o más difíciles?

Mucho más fáciles. El hecho de haber conocido a todos estos sacerdotes cuando eran seminaristas es una gran ayuda. Así como también lo es el hecho de que ellos me conozcan a mí. La comunicación es excelente.

¿Cuál considera que es el papel de la Fraternidad actualmente?

Creo que la Fraternidad ocupa el lugar del barco líder en la conquista de Cristo Rey, es decir, el Reino de la Gracia. La Fraternidad es una especie de buque insignia con pequeñas naves paralelas que, de vez en cuando, quisieran sobrepasarla por la derecha o la izquierda. Pero la Fraternidad mantiene su posición como un espolón, y las comunidades de Ecclesia Dei, e incluso los obispos franceses, están conscientes de esto, aunque no lo digan. Conozco a algunos cuantos que permanecen muy atentos y que incluso tienen cierta cantidad de buena voluntad. Me he reunido con algunos de ellos, y me reuniré con más. Nos reciben amigablemente, y a muchos no les resulta indiferente el hecho de que, bajo ciertas condiciones, podamos presentar una solución para volver a llenar las iglesias de la diócesis, por ejemplo. Los alcaldes responsables de estas iglesias no siempre quieren mantener edificios vacíos. Pero los obispos no quieren cerrarlos. Nosotros podemos ser una solución. Hay quienes están considerando todo esto, lo cual se traduce en perspectivas futuras para nosotros.

¿Cómo se enteran los obispos sobre sus actividades? ¿A través del sitio web La Porte latine? ¿A través de la Carta a Nuestros Hermanos en el Sacerdocio?

En primer lugar, a través de La Porte latine, que sigue siendo una excelente fuente de información práctica. Aquellos con quienes me he reunido están al tanto de las capillas locales que tenemos en su diócesis. Y sus relaciones con nuestros sacerdotes han cambiado mucho. Hace veinticinco años, nuestros sacerdotes no podían tener ningún contacto con los obispos de la diócesis en la que tenían capillas. Hoy en día, son recibidos previa solicitud, como cualquier otro sacerdote. Y bastante amigablemente. Pero los obispos siguen creyendo que no estamos "en plena comunión", y nos lo hacen saber.

¿Cuáles son sus objetivos como Superior del Distrito de Francia?

Mostrar más claramente nuestra coherencia doctrinal y práctica, particularmente iniciando una revisión doctrinal que podría interesar a sacerdotes, fieles y también a académicos. ¡Estén atentos!