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Corrección filial: primeras reacciones en Roma

Septiembre 29, 2017

Distanciamiento por parte del cardenal Müller; ironía del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede; aclaraciones del cardenal Burke: FSSPX.Actualidad presenta las primeras reacciones a la Correctio filialis, hecha pública el 24 de septiembre del 2017.

"Por un lado, el sucesor de Pedro merece respeto, tanto a su persona como al mandato divino que le ha sido confiado; por el otro, las críticas, cuando están bien formuladas con honestidad, exigen una respuesta adecuada". Es en estos términos, según informó el diario The Register, que el prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe ha reaccionado, sin hacer alusión de forma directa a la Corrección filial dirigida al Santo Padre el 11 de agosto del 2017, y hecha pública el 24 de septiembre.

Para el cardenal Müller, lo que la Iglesia más necesita es "confianza y diálogo recíproco", en vez de "cristalización y polémica": una solución que resolvería la controversia, según el prelado, sería que el papa designe a un grupo de cardenales cuya misión sea llevar a cabo una "disputa teológica" con los partidarios de las objeciones más graves hechas a Amoris laetitia.

Lo más importante para el prefecto emérito es "evitar un nuevo cisma en el seno de la Iglesia, cuyo fundamento de unidad y de comunión en Jesucristo está encarnado por el Papa Francisco y los obispos en plena comunión con él". ¿Es lícito lamentar el hecho de que el cardenal omitió recordar aquí que el mandato confiado por Cristo al sucesor de Pedro está inseparablemente ligado a su deber de transmitir, en toda su integridad y pureza doctrinal, el Evangelio del divino Fundador?

The Register está consciente de que la Santa Sede no responderá a la Corrección filial al menos por dos razones: en primer lugar, porque el número y la calidad de los signatarios puede verse como "insignificante"; y en segundo, porque uno de los signatarios es "Monseñor Bernard Fellay, un obispo rebelde que dirige una Fraternidad Sacerdotal que no está en comunión con Roma."

Sin embargo, el superior general de la FSSPX tuvo cuidado en aclarar en la entrevista concedida a FSSPX.Actualidad, el 26 de septiembre, que "los nombres de los firmantes de la Correctio Filialis deben tener menos importancia que el valor objetivo de los argumentos expuestos."

Pero, independientemente de los signatarios, la Corrección filial llegó hasta los oídos del Vaticano: Greg Burke, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo alusión a ella, cuando comenzó a correr el rumor, el lunes 25 de septiembre, de que el Vaticano había bloqueado en su territorio el acceso a la página de internet de la Corrección filial: "Creen que vale la pena bloquear una página web con una carta firmada por sesenta personas?" declaró, irónicamente, en las columnas del diario Il Giornale¿Sería exagerado afirmar que esto indica que, sin importar el número de firmas, el texto logró su objetivo?

"La Corrección filial es una iniciativa independiente de aquella otra tomada por los difuntos cardenales Caffara y Meisner, misma que el cardenal Brandmüller y yo tomamos con la Dubia", fueron las declaraciones hechas por el cardenal Burke en las columnas del Register.

El profesor Joseph Shaw, quien es el portavoz de la Corrección filial, explicó al mismo diario que el hecho de que los autores de la Dubia no estén implicados en la correción dirigida al papa es un acto deliberado, a fin de conservar el carácter independiente de esta iniciativa.

Robert Royal, presidente del Instituto de la Razón y la Fe, resumió la situación a su manera: "No tengo ninguna recomendación que hacer al Vaticano", precisó, "pero mostrar respeto y escuchar a quienes se han adherido durante tantos años a la enseñanza de la Iglesia sería una buena señal para restablecer el famoso diálogo del que tanto se escucha hablar en todas partes."